¿Hacerlo usted mismo o llamar a un profesional?
Puede ahorrar dinero aprendiendo a hacer algunas reparaciones básicas en el hogar. Habitualmente se ofrecen cursos para reparaciones en el hogar a través de instituciones públicas de educación para adultos, escuelas de enseñanza técnicas locales, programas de extensión universitaria u organizaciones sin fines de lucro.
Seguramente habrá situaciones en las cuales deba emplear a un carpintero, un plomero, un electricista, un servicio de reparación para artefactos eléctricos o de refrigeración/calefacción. Pida referencias a familiares, amigos o vecinos. Entreviste a tres o cuatro contratistas en cada campo.
Compare su experiencia, precio, políticas, personalidad y disponibilidad. Aunque el precio por cierto es un factor a tener en cuenta, no debe ser el único factor a la hora de seleccionar a un contratista.
Para evitar tener que tomar decisiones bajo presión y quizás gastar más de lo necesario, establezca relaciones con los contratistas antes de que necesite los servicios.